Tangos con sabor alemán
Fue amor a primer oído. Peter Reil era un chico cuando escucho en la calle un bandoneón y supo que era lo suyo: Entonces admiraba a los sex Pistols y corría 1978 en Heilbronn, sur de Alemania. Hoy el músico alemán es fanático de Leopoldo Federico y no puede pensar en vivir sin los sonidos de Buenos Aires; es el bandoneonista más conocido de Alemania y el alma mater de Sabor a Tango, la orquesta típica alemana que toca en el Festival de Cultura Buenos Aires – Berlín el 2 de septiembre próximo. El grupo de diez músicos alemanes pretende reunir lo mejor de cien años de tango, esta vez con la valiosa compañía de Raúl Garello, “importado” para la ocasión. “Es una idea loca pero nos gusta”, explica en buen porteño Reil, sentado frente a un café en la Berlín veraniega.
Todo comenzó en 2000, cuando Reil y el pianista Robert Schmidt tramaban hacer un show en el que estuvieran todos los tangueros de Berlín. El proyecto no llegó a concretarse, pero con la gente que había aceptado finalmente se formo una orquesta de cuatro bandoneones, cuatro violines, un piano y un contrabajo. “Hay que copiar para aprender”, afirma Reil sin falsa modestia, y cuenta que “casi todo nuestro repertorio es de grabaciones”.
Sabor a Tango es la única orquesta típica de Alemania y se presenta en vivo entre ocho y diez veces, y tienen un público fiel, sobre todo en Berlín, autodenominada capital europea del tango.
El emperador Guillermo II prohibió esta música que consideraba inmoral en 1913, pero no pudo impedir que se difundiera masivamente en los locos años 20. Olvidado durante el nazismo, la Segunda Guerra y la posguerra, el ritmo rioplatense volvió con todo en los ochenta y viene creciendo sin parar desde la caída del Muro. Todos los días de la semana se puede ir a la Milonga en Berlín. Se puede tomar un “desayuno de tango” en un café de moda y escuchar desde el dos por cuatro mas típico hasta el “tango electrónico”, una mezcla de sonido tradicional con base house o trance. Hay por lo menos 30 grupos de tango - aunque no siempre de la mejor calidad - tocando en los boliches. Y hasta hay discotecas “top”, como “b-flat”, que tienen su noche tanguera una vez por semana. “ Pero la gente acá se confunde. Se cree que el tango es música romántica para tomar el té”, se enoja Peter Reil. La palabra tango sigue estando unida en Alemania al cliché de la música erótica, de la pasión hombre-mujer, y más al baile que a la música.
La cita del Festival Buenos Aires - Berlín es en la sede del gobierno local conocida como Rotes Rathaus (alcaldía roja) por sus ladrillos de color morado. Entonces habrá una primera parte con los temas de Garello y otra con temas de la orquesta, para animar al baile numeroso público berlinés que – como Reil – tiene un metejón con el tango.
Araceli Viceconte – Clarín 07.10.04








